Anoche tuve un sueño muy extraño. Alguien me estaba observando desde una ventana, pero cuando me acerque a la ventana para saber quién era. Corrí la cortina para que él no supiera, quién era la persona que lo miraba desde mi ventana.
Mientras impartía una clase de teatro en la casa comunal del barrio Laureles Norte del distrito VI de la ciudad de Managua. Le pedí a los alumnos que escribieran en sus cuadernos, lo que les iba a dictar y cuando le pregunte a uno de ellos por qué no estaba escribiendo. Este guardo silencio.